86 años de la Educación Inicial en el Perú

MIDIS NiñosPor: Prof. Lucinda Ramos Ynga.

Para los que trabajamos en educación inicial, hoy 25 de mayo, es una fecha importante; celebramos que hace 86 años en nuestro Perú, se crearon los jardines de infancia, con el único propósito de brindar a los niños, un espacio de crecimiento, desarrollo y formación integral.

En estas horas de la mañana viene a mi mente mi época de niña, estudiante de mi jardincito y recuerdo con gratitud y nostalgia a mis maestras de aquel entonces: Lolita Laserna, Susana Diaz y a mi jardín de la infancia, recuerdo las canciones, los juegos, la libertad y sobre todo el amor y dedicación con la que nos acogieron por 3 años.

Respecto a ello, hay algo que llama mi atención, no recuerdo que me exigieran planas y cuadernos, ni un dibujo “perfecto”, ni hojas con consignas que limitaran mi creatividad, ni sumas, ni restas que me frustraran y me hagan sentir menos que algún compañero; y no por ello me considero menos competente, menos inteligente, ni con limitaciones para pensar, comprender, escribir o hablar coherentemente; al contrario y gracias a éstas grandes maestras he desarrollado y afianzado muchas habilidades.

Reflexiono sobre ello, porque como nivel necesitamos retornar a esa mística y esencia por la cual hace 86 años atrás nacimos. El niño de ayer, de hoy y de mañana siempre será el niño que aprende jugando, en libertad, con amor y paciencia, sin apresuramientos, respetando su evolución y madurez neurológica y emocional, por ello, en este día hago llegar mi reconocimiento, gratitud y consideración a todas las personas que dejaron y dejan parte importante de su vida para formar niños felices, más humanos y con valores, y que desde el lugar que ocupan u ocuparon, contribuyen a que la Educación Inicial tenga grandes avances.

Para las especialistas de educación inicial, maestras jubiladas, directores, maestras de aula de jardines públicos y privados, auxiliares, personal administrativo, Coordinadoras de PRONOEI, Promotoras educativas, padres de familia y nuestros niños, razón de nuestro nivel, todo el cariño del mundo, y que nuestra educación inicial no pierda su carácter lúdico y el respeto al niño.
¡Feliz 86 años y que viva la educación inicial!

Por: Lucinda Ramos Ynga