Mi madre fue una mujer Extraordinaria !!!

Doña Jesús Bernardina Huamán Tuesta

Hoy 29 de junio de 2020, se cumple once años de tu partida mamá, y recuerdo aún los duros momentos que pasamos, Dios y el tiempo nos ha dado calma y resignación, y siento que tu pedido de ser una familia unida, se cumple estrictamente en tu memoria. Estamos y estaremos unidos siempre, cumpliendo tus palabras de despedida: “Bonito, han de VIVIR”

Aquella tarde en el campo santo, Dios me dio la fortaleza para expresar mis sentimientos y gratitud hacia ti mamá Bernita.

Mi madre fue una mujer extraordinaria !!!

Llegó el momento mamá de tu encuentro con el señor.

Llegó el momento de que partas y los ángeles en el cielo te reciban felices y dichosos, por tenerte ahora a su lado.

Mi madre fue una mujer extraordinaria,

Llegué a tu regazo sin haber estado en tu vientre y tú me diste todo ese gran amor. No sabes cuánto evoco hoy aquellos grandes momentos de mi infancia, niñez y juventud a tu lado.

Mi madre fue una mujer extraordinaria

Cuando hacías pasar a aquel vagabundo y loco a casa, sabiendo que me asustaba mucho, y le brindabas con mucha devoción un plato de comida, y yo reprochaba tu actitud, me decías; hijo, hay que dar de comer al hambriento.

Cuando tocaban la puerta, aún muy noche, para pedirte un lugar donde dormir, alistabas tus mejores camas y acomodabas el cuarto, para que nuestros visitantes desconocidos pasaran una noche acogedora. Yo miraba lo que hacías y me preguntaba ¿Por qué haces eso?, sino son nuestra familia y ni siquiera los conocemos, me mirabas con ternura y me decías; hijo, dar posada al peregrino.

Mi madre fue una mujer generosa, con una filosofía de vida de amor al prójimo, y así lo fue mientras sus fuerzas lo acompañaron.

Te acuerdas mamá aquel día que te dije que, no quería ir al colegio por estar enfermo, me cogiste de la mano y me llevaste diciéndome que querías que tus hijos sean algo en la vida, ¿Cómo supiste que estaba mintiendo?

Nunca me enseñaste matemática, pero aprendí de ti las operaciones aritméticas en el mercado, cuando vendías orgullosa tus verduras y hortalizas.

Nunca me enseñaste religión, con tus actos me basto darme cuenta la diferencia entre lo bueno y lo malo. Que gran sabiduría que todos tus hijos gozamos.

Ahora, todos dicen que ya tu dolor acabó y que estas en un mejor lugar, es cierto, a pesar de ello, nos duele no tenerte con nosotros …. cuánto te extrañamos.

Qué terrible enfermedad para una mujer que fue amor en plenitud y de gran corazón para todos, pero solo Dios sabe por qué.

En los años que estuvo postrada, fue una reliquia en casa, sabíamos en que lugar encontrarla, no podía esconderse, estaba en su cuarto, en el patio o en la cocina. A pesar de su dolor y de ese maldito parkinson no perdía la sonrisa, sus manitos temblaban, por lo que sus cariños y caricias eran aún más intensas.

Mi madre fue una mujer extraordinaria

Recuerdo tu pena y tu llanto por el hijo ausente, nuestro hermano Pepe, las horas que nos hablabas de él incansablemente y tu profunda alegría rebosante cuando lo veías llegar, aunque sea por unos días.

Mi madre fue una mujer extraordinaria

Cuando Gladis Consuelo, nuestra hermana mayor comenzó a trabajar por Asunción – Goncha, un lugar tan alejado y cuyo camino para llegar, era muy agreste, ahí estuviste tu mamá con ese coraje y valentía. No te importó nada, ni la distancia, ni el frío, ahí estuviste.

Como me duele recordar tu profunda pena cuando nuestra hermana Nellita cayó muy enferma. Fuiste la madre que puso la calma, y tus ruegos y oraciones hicieron que nuestra hermana vuelva a casa y sanita.

Ya se mamá, se lo que me estás diciendo; que agradezca a tus hijos políticos, a mi cuñado Alpino y a mi esposa Lynn, quienes te ofrecieron todo su cariño y amor.

Sí mamá, sé que nunca te gusto distinguir, pero hago un reconocimiento particular a mi cuñado Manuel Torrejón, por sus noches de desvelo, por engreírte con tus gustitos y haber sido por mucho tiempo tu compañía.

Con tu bendición mamá hoy están acá, desde muy lejos, tu querido sobrino Teófilo Huamán, quien siempre se acordó de ti, tío Rudecindo y tío Alfonso con el saludo de la familia de Cohechan – Luya. Gracias de todo corazón por vuestra reconfortante presencia.

Mi madre fue una mujer extraordinaria

Cuanto te amamos mamá, aquí estamos todos, todos; tú esposo a quien adoraste toda tu vida, tus hijos, Pepe, Gladis, Nellita y yo a quien cariñosamente llamaste; Elito.

Tus nietos: Michael, Karol, Gisela, Arianna, Fernando, Nataly, Lorena, Angie, Diego y una nieta en camino que llevará el nombre de Jesús en tu honor.

Tus bisnietos, Mallori, Paul, Egeri. Tío Efraín, último de tus hermanos de toda nuestra gran familia. Tíos, primos, sobrinos, ahijados, nuestros vecinos y amigos, que tú nos regalaste.

Como te vamos a extrañar mamá Bernita, es el designio divino que debemos de aceptar.

Gracias Dios, por habernos dado a una mujer extraordinaria

Gracias mamá por todo tu gran amor, tus hijos te agradecemos eternamente.

Hasta pronto, Bernita…hasta pronto viejita linda

Por: Elizalde Cruz / 30 de junio de 2009