No perdamos las ganas de vivir !

Nos enteramos al final del día que un jovencito de 22 años murió suicidándose, arrojándose a la línea del tren eléctrico de Lima, víctima de una enfermedad mental: la depresión, cuando tienes esta enfermedad muchas veces ignorada e incomprendida, quieres soledad, no quieres escuchar a nadie, pierdes las ganas de vivir, pierdes el apetito, lloras desconsolada y largamente, no duermes, todo es negro y triste, necesitas a tus seres queridos y muchas veces ellos no están, piensas que tus noches no tienen final, se te entrecruzan las ideas, todas trágicas y dolorosas, pero la mayor y recurrente es que tu problema no tiene solución, y lloras y lloras, hay estadísticas que indican que en nuestro país son 1000 los suicidios anuales y 20,000 los intentos frustrados por año, es terrible definitivamente.

Conozco muy de cerca el mal, por qué lo sufro, desde hace algunos años, mi entorno familiar fue vital, para ir saliendo de él, la atención profesional fue otro elemento valiosísimo que me ayudó a sobreponerme, igual me ayudó muchísimo admitir mi dolencia, practicar deporte también contribuye, ocuparte constante e inagotablemente ayuda a tu restablecimiento, en fin hacer lo que te gusta, confiar en los demás, conversar y conversar suma.

Por ello, hoy, quiero pedir, tratar siempre de ponernos en el pellejo de nuestro prójimo, regalar una sonrisa al semejante, dar amor, sin pedir nada a cambio, hablar con nuestros hijos para desterrar por siempre el bullyng, no insultarnos, faltándonos el respeto y diciéndonos palabras que muy pronto nos arrepentiremos de haberlo hecho, pero sobretodo, ofreciendo a nuestros hijos compañía de calidad, amor y atención de verdad.

Adiós joven amigo, perdona a quienes viven con prisa y egoísmo, como aquel que en el Facebook haciendo gala de intolerancia, te critica por tu fatal decisión, que te impidió llegar puntualmente al trabajo, como si una tardanza podría equipararse a una vida, esperanza para tus seres queridos, en este momento de profundo dolor.

Gracias Judith por tu amor, dedicación y paciencia, que me ayudó tanto en los momentos más difíciles y permitió recuperar mis ganas de vivir, gracias mamita querida porque tú también fuiste valiosa en mi recuperación y a todos muchas gracias.

Por: Pedro Bustamante / Con Aroma a Café