Detalle Noticia

Infórmese con objetividad y veracidad.

La piedra de la desconfianza y la precariedad con factura en el hospital Santiago Apóstol

09-03-2026

La piedra de la desconfianza y la precariedad con factura en el hospital Santiago Apóstol

 

Por: Jindley Vargas Zumaeta / Presidente del FREDDICH.

 

El 11 de marzo se colocará la primera piedra del Hospital Santiago Apóstol de Bagua Grande, pero ese acto propagandista no simboliza salud ni futuro: simboliza el inicio de un proyecto incompleto y lleno de dudas. La selección de la empresa estuvo a cargo de la UNOPS, y la ejecución recae en la empresa China Railway N° 10 Engineering Group Co., Ltd. Sucursal del Perú, con un contrato de 40 millones de dólares destinados únicamente a la infraestructura, quedando pendiente definir el costo de la supervisión y quién la asumirá. Cabe indicar que la implementación con equipamiento médico y hospitalario, componente esencial para que el hospital funcione plenamente, no está considerada en el presupuesto actual.

 

Lo más escandaloso es que la UNOPS, en su papel de intermediaria, cobrará 23 millones de soles únicamente por seleccionar a la empresa y vigilar la ejecución, sin construir un solo ladrillo. Esa cifra desproporcionada desnuda el costo de la precariedad institucional. Y lo más grave: en 2024 ya había recibido 0.5 millón de dólares en un proceso de “selección” fallido que nunca se concretó, confirmando que su intervención no garantiza transparencia ni eficiencia, sino más gasto y más dudas para Amazonas.

 

La contratación con China Railway N° 10 es un riesgo que Bagua Grande no puede ignorar. Su historial de incumplimientos y contratos resueltos ya golpeó a Amazonas con el Eje Vial I, donde los sectores perjudicados generaron dos paros que ocasionaron el cierre del puente Corral Quemado, arteria vital de acceso a la selva. Ese conflicto dejó comunidades aisladas y retrasó infraestructura esencial para salud, educación y comercio. Este patrón demuestra que no existe sostenibilidad ni garantía de cumplimiento en proyectos estratégicos, y expone la fragilidad de las decisiones que comprometen el futuro de la región.

 

La piedra que se colocará, presentada como el inicio del hospital, no abre un camino hacia la salud ni el desarrollo: desnuda la incapacidad de una gestión que ni siquiera sabe conducir procesos vitales. La evidencia está fresca: en febrero se resolvió el contrato del Eje Vial III, otro proyecto estratégico que se vino abajo por incompetencia, confirmando que el acto propagandista es más factura que futuro.

 

Amazonas no necesita ceremonias vacías ni contratos inflados que engordan intermediarios: necesita hospitales completos, carreteras terminadas y autoridades capaces de gestionar sin convertir cada proyecto en escándalo. Lo que se exige ahora es responsabilidad y transparencia, y para alcanzarlas se impone una movilización permanente de los actores políticos y sociales de toda la región, vigilando cada paso para que el Hospital Santiago Apóstol sea una obra real, digna y transformadora, y no “una más del montón”.

PD

Cabe recordar que, tras la nulidad del contrato en 2023, el gobernador y su asesor Temoche juraron que el hospital no sería ejecutado por una empresa china. Palabra solemne, compromiso público… asumido también por la UNOPS, que prometió exactamente lo mismo. Y, sin embargo, cual bofetada, la intermediaria que engorda con millones sin poner un ladrillo terminó entregando la obra a otra empresa china. El patrón no se rompió, solo se maquilló; y lo más irónico es que quienes juraron marcar distancia acabaron repitiendo la misma conducta que dijeron combatir.

 

#Opinión

  Regresar